Mi niña en sueños se viste

Mi niña en sueños se viste
con alma de marinera.
Anclado su barco está
donde el mar no puede verla.

Pero en olas espumosas
llegan blancos tus poemas.
Alberti, señor de la taza
plateada por estrellas.

Alberti, mi niña escucha
el canto de otros poetas,
que despiertan con su arte
su sonrisa de Minerva.

Gusta de ociar con Celaya,
Otero, Panero y Biedma.
Pero acusa en sus palabras
la falta del agua buena.

Alberti, mi niña sueña
con refrescarse las penas
en el hueco que la espuma
deja al llegar a la arena.

Anhelando en tus canciones
la brisa de mar, porteña,
el rompemar de sus ojos
adorna con tu melena.

Alberti, mi niña tiene
esencia de sal y algas tiernas
de cada verso aprendido
de tu Marinero en Tierra.

Y atribulada por voces
de gaviotas extremeñas,
pinta barcos en el monte
con orégano de selva.

(Quien pudiera, ilustre amigo,
tomar tu pluma exiliada
y convertir mis poemas
en besos de mar en sus playas).

Gustavo Adolfo Medina, La Canción Que Nunca Diré

Anuncios

Un comentario en “Mi niña en sueños se viste”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s